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jueves, 10 de noviembre de 2016

Conceptos de Juristas y Escritores

Conceptos sobre HERNANDO LONDOÑO JIMÉNEZ.

1) De ANTONIO BERISTAIN IPIÑA. Un jesuita español, autor de muchos libros, conocido a nivel mundial, Director del Instituto de Derecho Penal y Criminología de la Universidad de San Sebastián (España), en el prólogo a su libro Criminología y Victimología, escribió:
         “Muchas páginas escritas por mí han nacido al leer las diversas obras de HERNANDO LONDOÑO JIMENEZ, por ejemplo, las más recientes: Yo acuso (1996), La Fiscalía General y el Sistema acusatorio (1995), El Derecho y la Justicia. Análisis de un Penalista (1994), De la Captura a la Excarcelación (tercera edición, 1996), Derechos Humanos y Justicia Penal (1998), Defensas Penales (1996), en colaboración con su hijo HERNANDO LEÓN LONDOÑO BERRÍO. A HERNANDO LONDOÑO JIMÉNEZ lo considero mi Maestro en todo lo que se refiere a la ciencia y la conciencia jurídica del continente latinoamericano, de hoy y de mañana…”.
2) DE J. GUILLERMO ESCOBAR MEJÍA, el humanista, el inmenso orador, el jurista, honra de la justicia colombiana, un hombre lleno de virtudes, admirado no solo en el Foro sino por toda la sociedad, escribió:
“Ahora, cuando escribo, para mi honor, la presentación de su libro Defensas penales, que trae, también como coautor a HERNANDO LEÓN LONDOÑO BERRÍO, lo evoco en su actitud tribunicia de siempre. Es alto y atlético, nunca asciende a la escena precipitadamente, se subsume en unción y recogimiento, porque hay en él algo o mucho de orador místico: Miradlo, se levanta de su puesto, entrecierra los ojos en poderosa introspección y con gesto involuntario, une sus manos sobre el pecho, como en oración, e inicia sus movimientos, en cualquier lugar donde se encuentre, dándoles solemnidad de actos de catedral. Con esa actitud reconcentrada, así inicia sus discursos y su rostro está, entonces, transformado y embellecido por aureolas de severidades espirituales. El auditorio sabe que escuchará cosas importantes, la atmósfera del recinto (El Tribunal, La Universidad, el Foro y el Parlamento)) se purifica: ya no admite lo adocenado, lo vulgar. Ahora, amamos o tememos al espíritu del hombre. Él lo representa porque es apóstol de sus valores…”.

3) De JUAN LUIS MEJIA ARANGO, uno de los personajes de mayor cultura de Colombia, principalmente en el campo literario, un gran humanista, actual Rector de la Universidad Eafit. En el prólogo al libro Las andanzas de un escritor escribió sobre su autor:
“Detrás de cada norma debe existir una profunda reflexión filosófica. Y es en este caso donde encuentro una gran paradoja en el pensamiento de LONDOÑO JIMÉNEZ: es el más liberal de los conservadores. En efecto, desde su juventud militó en las filas de ese partido, pero en su vida intelectual ha pertenecido al liberalismo filosófico, acérrimo defensor de las libertades humanas. Esa posición la ha plasmado valientemente en hechos concretos como la redacción del capítulo sobre La captura, la detención y la excarcelación en la comisión redactora del Código de Procedimiento Penal durante el mandato del Presidente Lleras Restrepo; en  la oposición a la extradición durante la Constituyente del 91; o la militancia en el Comité de Derechos Humanos que en su momento constituía una sentencia de muerte como lo atestiguan el sacrificio de compañeros como Héctor Abad Gómez o Luis Fernando Vélez (…)Podría extenderme en muchas más facetas ejemplares de la vida del Doctor LONDOÑO JIMÉNEZ. Solo quiero resaltar una virtud que añoramos en estos días: la estatura moral. Qué falta nos hacen en estos tiempos de incertidumbre hombres de la talla intelectual y moral como ALFONSO REYES ECHANDÍA, FERNANDO HINESTROZA FORERO Y HERNANDO LONDOÑO JIMÉNEZ. Gracias a sus escritos, podemos abrevar en esa corriente de pensamiento que defiende la dignidad y la libertad humana como la más alta de las virtudes humanas…”.
4) De FERNANDO VELÁSQUEZ VELÁSQUEZ, el más grande tratadista de Derecho Penal de América Latina y uno de los de mayor prestigio a nivel mundial, columnista estrella del periódico El Colombiano, catedrático universitario, conferencista internacional, dijo en el prólogo del libro Práctica forense penal:
            “El Maestro HERNANDO LONDOÑO JIMÉNEZ es una figura muy descollante del Derecho penal antioqueño que, con sólida formación intelectual y templanza, inunda la discusión a lo largo de los últimos sesenta años; así lo prueban sus múltiples libros, conferencias, columnas periodísticas y artículos en revistas especializadas, en los cuales difunde su prédica libertaria. También, ha sido un aguerrido abogado defensor y un muy brillante orador que estremeció a los estrados judiciales, cuando en Colombia había jurado de conciencia para juzgar ciertas infracciones a la Ley Penal de la mano del viejo sistema procesal, ese sí de verdad acusatorio para estos efectos (…). Por eso, hombres como LONDOÑO JIMÉNEZ –quien, como sucedió con VOLTAIRE en su tiempo, lucha a brazo partido contra las injusticias– enaltecen al país en momentos en los cuales arrecian el autoritarismo, el expansionismo penal y el irrespeto a la dignidad de la persona humana, los cuales debemos combatir provistos de su prédica; y, así sea verdad que como dice ANTONIO MACHADO, “todo pasa y todo queda”, también lo es que “lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino sobre el mar…”.
         Y en su columna permanente del periódico EL COLOMBIANO, escribió:

“Por estas calendas, hace noventa años (el 24 de febrero de 1924), nació en el Municipio de Abejorral el Dr. Hernando Londoño Jiménez, quien con el correr de los años –una vez agotada su formación básica y universitaria en su gloriosa cuna natal, el Liceo Antioqueño, la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín y la Universidad de Roma–, estaba predestinado a convertirse en un brillante y aguerrido abogado penalista encargado de jalonar el debate en el ámbito de su especialidad, no solo en Antioquia sino en todo el país, durante la segunda parte del siglo pasado y comienzos del presente.
“Con él brilla, en los años sesenta y setenta, la institución del jurado de conciencia cuando descuella como magnífico tribuno y muy reputado orador; cultor del lenguaje como el que más, ha sido dueño de un discurso muy fino y cuidado. Era un espectáculo verlo actuar al lado de los grandes penalistas de esa época; escucharlo en los juicios orales o dando conferencias, a lo largo y ancho del país, era un honor reservado para pocos…”
“Además de su actividad profesional se destaca en el campo académico, no solo en la cátedra universitaria sino a través de sus múltiples obras y artículos en el ámbito del derecho penal y procesal, las mismas que le dan gran renombre internacional; como prueba de ello corren publicados cerca de veinticinco magníficos y brillantes libros difundidos a lo largo de cuarenta años, entre los cuales se deben incluir las recopilaciones de sus múltiples y valiosas defensas penales y sus textos literarios. 

         5) FRANCISCO MUÑOZ CONDE, jurista español, uno de los tratadistas de Derecho penal que más han enseñado en el mundo, da cursos en la materia en China y en Japón, terminó así una tertulia con académicos antioqueños:
         “Si tuviera que aconsejar a alguien a quién debería parecerse, le aconsejaría que se pareciera a HERNANDO LONDOÑO JIMÉNEZ.

6) De ÓSCAR VELÁSQUEZ TAMAYO, escultor famoso, de pensamiento profundo, un editor que se ha dado el hermoso lujo intelectual y espiritual, –único en el mundo–, en publicar, con riqueza editorial, cada año, dos grandes obras clásicas de la literatura universal, sin destino comercial, sino para las bibliotecas, clientes y amigos, dijo lo siguiente en el prólogo Cuentos y estampas costumbristas:
         (“…Y es precisamente su condición de Jurista, Escritor y Periodista, lo que lo convierte en explorador de lo que se oculta detrás de las tablas desgastadas de lo cotidiano, lo que le permite y justifica su protagonismo en la comedia humana, a la luz de una motivación interior. Aquí cabe señalar uno de los puntos más importantes de este gigante del Derecho, de la filosofía y de la literatura: el análisis de la capacidad creadora, no solo en sus puntos de aproximación, sino en sus divergencias. Él, busca la luz en su pensamiento y vive con el fuego de la fiebre, entregando su corazón entero e inflamado, sin faltarle nunca la conquista del interés ni de la curiosidad. De HERNANDO LONDOÑO JIMÉNEZ, no se puede hablar, porque si de él se escribiesen muchos libros, quedaría lo más por decir. De mi alma en el más profundo centro, durante mil y una noches, podría hablar del doctor LONDOÑO JIMÉNEZ, de su vida, de sus defensas, de sus libros…”.
         Y del prólogo al libro Los inmortales:
         “Es explorador. Ha pasado buena parte de su vida viajando por lugares de este mundo donde la comprensión humana adquiere otra dimensión. Siendo hombre con abundancia de pensamientos, nunca es tedioso, siempre sincero y posee el genio de hacer que el lector se interese por todo lo que a él le interesa. Habla con agudeza, conoce el mundo y los libros y sobre todo a sí mismo. No hay con él debilidad. Le gusta sentirse en suelo firme y con las piedras bajo sus pies. Ha hablado sabiamente y ha dado la expresión justa y permanente de la inteligencia humana sobre la conducta de la vida…”.
           
            7) De RICARDO MEJÍA, distinguido funcionario de la Fiscalía General de la Nación, escribió en la dedicatoria al libro De Senectute de NORBERTO BOBBIO, ilustre pensador y gloria de la Filosofía del Derecho:
          “Tanto usted, doctor LONDOÑO JIMÉNEZ, como el italiano NORBERTO BOBBIO, han vivido una vida consagrada al derecho, y a ambos les ha correspondido hacerlo en patrias sumidas en una gran degradación en todos los órdenes. Sin embargo, ustedes han logrado el respeto y la admiración de todas las generaciones que los han conocido como hombres incorruptibles e intachables”.

            8)   De RICARDO MOLINA LÓPEZ, ilustre abogado penalista, catedrático y autor de obras jurídicas, dijo en el prólogo al libro El banquillo de los acusados:     
“La obra que ahora nos ofrece el Dr. Hernando Londoño Jiménez nos colma de alegría a aquellos que vamos siguiendo las huellas de los grandes maestros, porque vemos claro el norte aun cuando en algunos sectores de nuestra sociedad va creciendo la oscuridad.
“Por todo ello hay que agradecer al autor, un verdadero elegido de la vida, egresado ilustre de la Universidad Pontificia Bolivariana, defensor de los derechos humanos y, sobre todo, abogado, porque con sus profundas experiencias y maestría dedica tiempo a sembrar semillas de esperanza en la humanidad, para que algún día el proceso penal sea por fin un instrumento de civilidad”.
9) De DELFÍN ACEVEDO RESTREPO, escritor, Director de la ESAP, Rector de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas de Bogotá, ha sido columnista en los periódicos El Colombiano, La República y El Mundo, concejal, diputado y representante a la Cámara, condecorado por varios gobiernos por su meritoria obra cumplida en los altos cargos desempeñados en la administración pública, escribió en el periódico El Mundo:
Por las venas del abogado  HERNANDO LONDOÑO JIMÉNEZ circula la sangre de ese grupo robusto de recios montañeses de ruana y carriel, machete al cinto, el perro guardián, compañero inseparable y el hacha amarrada en las enjalmas de las mulas de carga, para conformar un entorno racial que es hoy motivo de admiración para propios y extraños.

“Desde un principio se sintió atraído por la actividad política, hizo parte de los comandos de juventudes; participaba diligentemente en los distintos movimientos estudiantiles, mostrando siempre su condición de líder y con una envidiable vocación periodística, sostuvo durante mucho tiempo sus columnas semanales en el periódico El Colombiano.

“Cuando había consolidado ya su prestigio como abogado, después de un largo período de ejercicio profesional, decide viajar a Roma a adelantar sus estudios de especialización. Con sus ahorros de toda la vida y un préstamo otorgado por el Icetex emprende su periplo a la ciudad de las siete colinas a adelantar su posgrado en Derecho Penal y Criminología. Su especialización la termina en un tiempo menor al que tenía programado y en la patria de Francesco Carrara y Enrico Ferri, máximos pontífices del derecho penal en Italia, tuvo el privilegio de ser alumno del maestro Benigno Di Tulio, la más grande gloria de la psiquiatría forense…”
“De regreso al país se reintegra a su oficina de abogado, conquistando cada día nuevos y resonantes triunfos, pues a sus conocimientos jurídicos agregaba los atributos de un vibrante orador.

“Finalmente, es elegido como miembro de la Asamblea Nacional Constituyente convocada por el Presidente César Gaviria para aprobar la Constitución Nacional de 1991 que actualmente nos rige...”.


lunes, 9 de marzo de 2015

Libros Publicados

1. De la captura a la excarcelación (1974)
2. El homicidio ante el jurado (1976)
3. Confesiones de un penalista, Tomo I (1979) 
4. Derecho procesal penal (1982)
5. La justicia penal y los derechos humanos (1988) 
6. Tratado de derecho procesal penal, Tomo I (1989)
7. Tratado de derecho procesal penal, Tomo II (1993)
8. El derecho y la justicia (1994)
9. La Fiscalía General y el Sistema Acusatorio (1995) 
10. Yo Acuso (1996)
11. Defensas penales (1996) 
12. Los inmortales (1998)
13. Las rutas del dolor humano (1999)
14. Confesiones de un penalista, Tomo II (1999) 
15. Grandezas y Miserias del proceso penal (2003)
16. Los camino del amor (2003)
17. Los celos y el amor (2005)
18. Los inocentes – Errores Judiciales en la Práctica Forense Penal (2009)
19. Memorias de un penalista (2010)
20. Cuentos y Estampas Costumbristas (2013) 
21. Trovas (2014)
22. La Justicia Penal (2014)
23. Práctica Forense Penal – Casuística (2014)
24. La Defensa Penal (2016)
25. La Infamia Judicial (2016)
26. La Anécdota en la Literatura Universal (2017)

27. Derecho Penal y Procedimiento Penal
28. Selección de ensayos jurídicos
29. Breviario para Abogados
30. Derechos humanos y Justicia Penal








































Libros Publicados

De la captura a la excarcelación  1974
El homicidio ante el jurado  1976
Confesiones de un penalista, Tomo I  1979
Derecho procesal penal  1982
La justicia penal y los derechos humanos  1988
Tratado de derecho procesal penal, Tomo I  1989
Tratado de derecho procesal penal, Tomo II  1993
El derecho y la justicia  1994
La Fiscalía General  y el Sistema Acusatorio 1995
Yo Acuso  1996
Defensas penales  1996
Los inmortales  1998
Las rutas del dolor humano  1999
Confesiones de un penalista, Tomo II  1999
Grandezas y Miserias del proceso penal  2003
Los caminos del amor  2003
Los celos y el amor  2005
Los inocentes - Errores Judiciales en la Práctica Forense Penal  2009
Memorias de un penalista  2010
Cuentos y Estampas Costumbristas  2013
Trovas  2014
La Justicia Penal  2014
Práctica Forense Penal – Casuística  2014
Las Andanzas de un Escritor 2015
La Defensa Penal 2016
La Infamia Judicial 2016
El Banquillo de los Acusados 2017
La Anécdota en la Literatura Universal 2017
Derecho Penal y Procedimiento Penal (Selección de ensayos jurídicos) 
Breviario para Abogados
Derechos humanos y Justicia Penal








jueves, 3 de abril de 2014

Cuentos y Estampas Costumbristas




Autor: Delfín Acevedo Restrepo
El Mundo, 20 de Septiembre de 2013

Editado con pulcritud y esmero en los talleres de Grafoprint, acaba de aparecer el nuevo libro del doctor Hernando Londoño Jiménez, “Cuentos y Estampas Costumbristas”, bellamente prologado por Oscar Velásquez Tamayo, quien anota en su presentación entre otras cosas: “Hoy, sesenta y dos años después de Londoño Jiménez haber escrito estas páginas, encontramos una combinación de idealismo y realismo irrevocablemente ordenadas con la misma iluminación que purga e ilumina los ángeles en el cielo. “Cuentos y Estampas Costumbristas”, son literatura y deleite para el alma. La fantasía e imaginativa ponen en perfección de sus objetivos a las tres potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad, para que todas las sendas, todos los ríos y todas las fuerzas contribuyan mágicamente aquí en este libro”.

Hernando Londoño Jiménez es un eminente profesional del derecho con una dilatada y fecunda trayectoria en el ejercicio de la actividad jurídica. Abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana, con especialización en Derecho Penal y Criminología en la Universidad de Roma (Italia). Con un recorrido exitoso por los distintos estadios de la actividad forense: ha sido Fiscal 4º Superior, Juez de Instrucción Criminal, Presidente del Colegio de Abogados de Medellín, Miembro de la Comisión Redactora del Código Penal de 1980, de la Comisión redactora de varios Códigos de Procedimiento Penal y de la Comisión Redactora del Código Penal Tipo para América Latina.

Ha sido además Alcalde de Itagüí, diputado a la Asamblea de Antioquia y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la Constitución Política de 1991. Autor y tratadista de numerosas obras de carácter jurídico. Mencionemos algunas: De la Captura a la Excarcelación, El Homicidio ante el Jurado, Confesiones de un Penalista, La Fiscalía y el Derecho Penal Acusatorio y Reformas Penales (1996, en asocio con su hijo Hernando León).

Alcanzada la plenitud de su madurez intelectual, Londoño Jiménez decide hacer a un lado el trajín de los códigos, abandonar el ejercicio profesional del derecho y consagrarse por entero a la producción literaria, campo desde el cual nos viene entregando, con plausible frecuencia, obras de indiscutible y reconocido valor como:  Los Inmortales, Los Caminos del Amor, Las Rutas del Dolor Humano, Los Celos y el Amor, Los Inocentes y Cuentos y Estampas Costumbristas, que se viene distribuyendo en las distintas librerías del país.

Este último texto, escrito hace bastante tiempo, en los inicios de su vida profesional, cuando el autor se desempeñaba como Juez de Instrucción Criminal en el Municipio de Chigorodó. Allí, para distraer la mente, puso a volar su afiebrada imaginación juvenil en estos relatos costumbristas que permanecieron inéditos por más de 6 décadas, sin pretensiones literarias o vanidosas poses de escritor.

El anecdotario de dichas páginas consistió en que a medida que las iba escribiendo, ante el riesgo de no salir con vida de ese infierno en que se encontraba, las enviaba a su novia en Medellín. “ Pero la persona que cumplía dicho encargo, un correo especial, conocido en el pueblo para esas misiones pensaba que lo enviado eran documentos muy importantes, algo así como Secretos de Estado, porque con mucha cautela llamaba por teléfono a mi novia (actualmente mi esposa) para pedirle una cita muy secreta con el fin de hacerle entrega de tan misteriosos escritos. Todo lo expresado parece como para pedir anticipada indulgencia del lector por su crítica a lo leído.” ¡Que así sea!

Este libro que comentamos del profesor Hernando Londoño consta de 8 capítulos, la mayoría de ellos llenos de episodios dolorosos y estremecedores por los relatos de violencia que ha vivido el país en los últimos años. Se hace alusión al caso de Cachulo el campesino honrado y laborioso que un día tuvo que abandonar su rancho en la vereda Marguruma con su esposa y sus hijos porque de ninguna manera podían continuar esa vida de sobresaltos y peligros donde los bandoleros hacían de las suyas en 30 leguas a la redonda. En su humilde vivienda, con su escasa tierra, sembrada de coco, yuca, plátano, ñame y legumbres, les habían notificado un plazo de 3 días para abandonar aquella parcela de sus amores y de sus ilusiones, dejando sus plantíos y escasas pertenencias en poder de los invasores. En su duro y desolado peregrinaje y acompañado también por su perro Gardían, llegó hasta Paravandocito donde fue nombrado como agente de policía, cargo que nadie envidiaba ni aceptaba. Hasta allí llego al poco tiempo el grupo de forajidos, quienes sin compasión alguna lo asesinaron, dejando a su familia en el más completo abandono. 

Los Celos y El Amor



Hernando Londoño Jiménez, Presentación de su libro en el auditorio de EL COLOMBIANO.
Descripción: http://www.elcolombiano.com/g/DivisionHorizontal.gif
CELOS, UNA PELIGROSA PASIÓN HUMANA

El escritor Oscar Wilde dijo alguna vez que siempre los hombres matan lo que aman. Sólo el amor puede despertar algo tan poderoso como los celos, un sentimiento que puede volverse incontrolable.

Los celos y el amor son el tema del reciente libro del penalista Hernando Londoño Jiménez, un ensayo que aborda estos temas a la luz del derecho.

La obra es el resultado de varios años de investigación del jurista, quien en su trayectoria profesional ha acumulado información de casos de la vida real.

El texto propone, además la visión de los celos desde varias disciplinas como la literatura, la sicología, la siquiatría, la sociología y la criminología.

"La idea nació hace muchos años. Fui acumulando información gracias a los casos que he tenido que resolver como abogado", expresó Londoño Jiménez.

Según el autor, son muchos los abusos y equivocaciones que a lo largo de la historia se han cometido en los estrados judiciales en los casos de asesinatos como resultado de una infidelidad. "A veces se absuelve a verdaderos culpables de un asesinato o se condena a personas que ante la siquiatría están enfermas".

Según el jurista, existe poca ilustración respecto a los celos y sus implicaciones penales, por esta razón el libro ofrece un profundo análisis de los celos patológicos, la imputabilidad del delincuente pasional, el homicidio por adulterio, entre otros.

"Este libro habla de las pasiones humanas, es la tragedia del género humano a causa de los celos, infundados o no; es la memoria del terrible sufrimiento del hombre a través de las edades cuando ha sido arrastrado por el dolor moral a matar lo que más ama, según la expresión wildeana", expresó el autor

Clases de celos

El autor explica las diferentes clases de celos que existen y las consecuencias, en ocasiones fatales, de éstos.

"Los celos enfermizos producen una anormalidad física. Se crea la infidelidad en la mente y se llega al delito, pero quien lo comete no es responsable ante la ley", señaló el autor.

Existen también los celos pasionales, que llevan a quienes los sufren a un estado de ira e intenso dolor.

"Ocurre una especie de corto circuito donde se obnubila la conciencia, pero esas personas pueden llegar a cometer un verdadero crimen si hay premeditación", explica.

Londoño Jiménez asegura que no existe diferencia entre las emociones que experimentan hombres y mujeres frente ante una infidelidad descubierta en flagrancia.

"Se llega al mismo estado de ira, dolor, angustia, impacto moral, no hay diferencia entre los sentimientos entre ambos sexos".

El abogado agrega que Los celos y el amor está dirigido a toda clase de lectores. "No es exclusivo para abogados penalistas o estudiantes de derecho, pues está escrito de manera que llega al público en general.